Sayid observa a Shannon velar el cuerpo de Boone. Intenta reconfortarla y le pregunta si hay algo que pueda hacer por ella, pero esta mueve su cabeza a modo de negación. Mientras tanto, Kate encuentra a Jack, quien ha estado en la selva buscando a Locke. Le dice que el grupo está asustado y molesto, y que lo quieren de vuelta. Entonces Jack regresa. Los náufragos hacen una ceremonia de entierro a Boone; Jack le pregunta a Shannon si desea decir algo… pero no puede. Hurley habla a su favor y dice que aunque no llegó a conocerlo muy bien, Boone era un buen chico, quien será siempre extrañado y recordado por su valentía.
Locke aparece en la escena e inmediatamente asume la culpa por la muerte de Boone. Le dice al grupo que consiguieron un Beechcraft alojado en un árbol y que de no haber tenido la pierna herida, habría subido él mismo. También revela que en el avión había un radio que Boone intentó usar, pero fue cuando el avión cayó. “Eso ocurrió porque estaba tratando de ayudarnos. El era un héroe”. Pero Jack no le cree y se lanza sobre Locke, gritándole por mentiroso y por dejar que Boone muriera. Y todo el cansancio y las emociones, sumados a la transfusión de sangre del episodio anterior, afectan a Jack, quien colapsa.
Sayid y Kate ayudan a Jack y lo llevan a una tienda, donde intentan calmarlo. Pero Jack está convencido de que Locke esconde algo. Sayid le dice que la última cosa que necesita el grupo son acusaciones, y lo anima a descansar. Y mientras Kate aparta a Jack, Michael y Hurley se acercan a Sayid para averiguar qué rayos está pasando, preocupados de que Jack pueda hacer algo por impulso. Ellos le recuerdan a Sayid que Jack tiene la llave del maletín Haliburton, el cual contiene pistolas. Sayid no tiene nada que ver con la situación y pregunta “¿Por qué se dirigen a mí?”, y esto nos lleva a… un flashback a Sayid siendo escoltado por un aeropuerto y llevado a un cuarto trasero, donde es interrogado por un miembro de la CIA y uno del ASIS. Pero Sayid no responde sus preguntas, pues fue bien entrenado en la Guardia Republicana. El agente del ASIS explica que Sayid fue puesto en custodia no porque ellos pensaran que era un terrorista, sino porque él conoce a uno de los miembros: Essam Tazir, su antiguo compañero de cuarto en la Universidad del Cairo. Pero Sayid está aún reacio y pregunta por qué a él debería importarle ese asunto. Es entonces cuando los agentes de la CIA le muestran una foto de Nadia, la mujer por quien él arriesgó su vida. Si Sayid quiere saber dónde está, va a tener que ayudarlos.
De regreso en la isla, Charlie y Sun motivan a Claire a descansar un poco, pero ella duda en dejar al bebé en manos de otros –ni siquiera le ha puesto nombre. Charlie le asegura que nadie va a llevárselo, porque él no dejará que eso ocurra. Claire cede y deja al bebé al cuidado de Charlie.
Kate se sienta con Jack mientras este se recupera. Jack está decidido a ir a hablar con Locke, pero a duras penas puede mantenerse en pie. Resulta que Kate colocó en su jugo algunas píldoras para dormir. Admite haberlo dorgado para forzarlo a descansar –y de verdad lo logra, pues cae en un sueño profundo.
Locke se aproxima a Shannon con el bolso de Boone. Le dice que sabe lo que se siente perder alguien de su familia y le ofrece una sincera disculpa. Shannon, en cambio, va a donde Sayid y aprovecha el favor que él le ofreció: “¿Me preguntaste si podías hacer algo por mí? John Locke mató a mi hermano. ¿Harás algo al respecto?”.
En la cuevas, Walt observa a Locke mientras lava la sangre de Boone de su camisa. Se ve temeroso de su viejo amigo. Sayid se acerca a Locke y le pregunta si estaría dispuesto a llevarlo al avión, imaginando que debe haber algunas partes útiles para la misión de la balsa.
|