Abrimos la toma con el ojo de una guitarra y hacemos un paneo hacia arriba hasta encontrar el rostro de Charlie, luchando para tocar los acordes que alguna vez vinieron a fácilmente a su cerebro. Él está pasando a través de las etapas iniciales de la abstención: se encuentra sudoroso, nervioso y agitado. Locke le anima a que tome una caminata, pero Charlie se rehúsa. Mientras tanto, Jack intenta en vano convencer a Kate de que venga a las cuevas, mientras que Sawyer entra a la enfermería de la playa. Charlie camina a través de las maderas, oye algo que él piensa podría ser el monstruo, y corre. Hacemos un flashback hacia un confesionario, donde Charlie admite haber cedido a las tentaciones que son propias de su estilo de vida como estrella de rock. Ante el consejo del sacerdote, Charlie considera dejar la banda, hasta que su hermano Liam envía noticias de que han firmado un contrato de grabación.
De vuelta al tiempo real, resulta que Locke usaba a Charlie como cebo para capturar a un verraco. Harto, Charlie exige que le devuelva sus drogas. Locke le explica que lo dejará pedirlas tres veces, y que la tercera vez que lo haga, le permitirá tener las drogas de nuevo -ésta era la primera vez. Charlie ruega a Locke que las bote, pero éste último piensa que eso lo haría perder lo único que los diferenca de los animales: su capacidad de negarse ante una opción.Volvemos a la playa, donde Sayid le cuenta a Kate sobre su plan de triangular la difusión de la señal francesa y que instalarán tres antenas y señalarán con cohetes cuándo encenderlos. Sin embargo, él necesita una batería para el transmisor-receptor. Kate se dirige a Sawyer, sabiendo que el puede ayudarle, e intenta persuadirlo para conseguir una batería. Kate le dice a Sawyer que como él no tiene nada ni nadie por quién regresar, por eso actúa tan egoístamente. Ella dice que siente lástima por él. En un acto de desafío, Sawyer le entrega la batería.
Jack y Hurley continúan moviendo bolsos desde la playa hacia las cuevas. Charlie ofrece su ayuda, pero sólo se mete en el camino. Cuando uno de los bolsos se abre, Charlie consigue algunas botellas de píldoras y piensa en guardar una en su bolsillo. Jack lo atrapa en el acto. Charlie alega que tiene un "dolor de cabeza", pero Jack le dice que el medicamento que tomó es un poco fuerte para un dolor de cabeza, así que lo desecha. Charlie toma su guitarra, y nos encontramos en otro flashback, donde Liam intenta convencer a Charlie de que permanezca con la banda tentándolo con fama y fortuna, y apelando a su ego. Liam promete velar por él y Charlie acepta, siempre y cuando Liam le prometa que se apartarán si las cosas se ponen demasiado peligrosas. En las cuevas, Hurley pide a Charlie que mueva su guitarra para hacer sitio para los suministros. Esto colma la paciencia de Charlie, y confronta a Jack, volcándose en una rabia irracional. De repente, las paredes de la cueva comienzan a derrumbarse, despidiendo rocas y sucio por todas partes. ¡Mientras que Charlie se escapa, Jack queda artapado adentro! Kate y Sayid emigran por la selva para fijar las antenas, mientras que Charlie corre a la playa para reunir ayuda. Boone deja a Shannon con la responsabilidad de encender su cohete de botella y accionar su antena. Sawyer pide que vayan a decirle a Kate lo que le sucedió a Jack, dejando a Charlie atrás.
Hacemos un flashback al apogeo del grupo “Drive Shaft”. Charlie está en la tarima, al lado de Liam, disfrutando los gritos de las fans. Pero en cuanto cantan su canción más pegada, "Y'all Everybody", Liam toma el coro y lo canta él mismo. Entre bastidores, Charlie enfrenta a su hermano por haber cantado su parte. Liam alega que el momento lo atrapó, e ignora a Charlie, quien se queda mirando mientras que su hermano mayor le quita un estuche para guardar rollos de películas y a una muchacha y saca una bolsa de polvo marrón. Liam le lanza a Charlie un guiño y una sonrisa, antes de retirarse para hacer las drogas.
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